Desde 25 €
Láser de ingles y pubis
Ingles brasileñas, integrales y zona perianal con láser de diodo refrigerado, en cabina privada y con un trato discreto y respetuoso.
Ver tratamientoDepilación láser
La depilación láser de diodo es una técnica de aparatología estética que dirige luz al pigmento del vello para debilitar el folículo y reducir el vello de forma duradera y progresiva. En Narumi, en la calle Cristo de la Epidemia (centro de Málaga), la realiza Marta Fernández con un diodo de punta de zafiro refrigerada. Una sesión va de unos 10 minutos en axilas a más de una hora en cuerpo entero, y suelen hacer falta entre 6 y 10 sesiones.
Zonas
Desde 25 €
Ingles brasileñas, integrales y zona perianal con láser de diodo refrigerado, en cabina privada y con un trato discreto y respetuoso.
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Desde 25 €
La zona más rápida y una de las que mejor responde al diodo: sesiones de pocos minutos y menos irritación por cuchilla o cera.
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Desde 55 €
Medias piernas, piernas completas y pies con láser de diodo refrigerado, con un calendario pensado para llegar al verano malagueño con el trabajo hecho.
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Labio superior, mentón, patillas y entrecejo con láser de diodo refrigerado, con una valoración honesta del vello de origen hormonal.
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Desde 85 €
Espalda, hombros, pecho, abdomen, cuello y nuca, y perfilado de barba con láser de diodo refrigerado, con un plan realista para el vello masculino.
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Desde 85 €
Cuerpo entero o medio cuerpo (superior o inferior) con láser de diodo refrigerado, en una sola cita y con un plan anual.
Ver tratamientoPensado para
Cuándo no lo realizamos
Si tienes dudas sobre tu caso, consulta antes con tu médico. En la valoración previa lo revisamos contigo.
Revisamos tu fototipo, el color y el grosor del vello, tu medicación y si has tomado el sol. Si hace falta, probamos el láser en una zona pequeña antes de empezar el plan.
Rasura la zona con cuchilla el día antes. Desde que empiezas, nada de cera, pinzas, hilo ni depiladora eléctrica, y nada de sol ni autobronceador en los 15 días previos.
Retiramos restos de crema, maquillaje o desodorante y, si conviene, marcamos los límites de la zona contigo.
Deslizamos el cabezal refrigerado por la piel con la energía ajustada a tu piel y a tu vello. Te preguntamos cómo lo notas y ajustamos si hace falta.
Aplicamos cosmética calmante, repasamos los cuidados y fijamos la próxima sesión según el ritmo de tu vello.
El láser de diodo emite una luz que atraviesa la piel y que absorbe la melanina, el pigmento que da color al vello. Al absorberla, el tallo del vello se calienta y conduce ese calor hacia la raíz y hacia las estructuras del folículo que lo hacen crecer. Si reciben el calor suficiente, el folículo se debilita: el vello que sale después es más fino, más claro y más escaso, y una parte de los folículos deja de producirlo.
La clave está en que el calor se quede en el vello y no en la piel que lo rodea. Para eso sirve la punta de zafiro refrigerada del cabezal: permanece en contacto con la piel y la enfría antes, durante y después de cada disparo. Protege la superficie y hace la sesión bastante más cómoda que con equipos sin refrigeración por contacto. Por eso, también, no existe un «programa estándar»: la energía, la duración del pulso y el ritmo de los disparos se ajustan a tu fototipo, al grosor de tu vello y a la zona.
El vello no crece todo a la vez. Cada folículo pasa por tres fases: anágena (crecimiento activo, con el vello bien unido a la raíz y cargado de pigmento), catágena (transición) y telógena (reposo: el vello se desprende y el folículo descansa). El láser solo actúa de verdad sobre el vello en fase anágena, y en cada momento solo una parte del vello de una zona está en ella. Cada sesión alcanza a un grupo distinto de folículos; la siguiente se programa cuando el grupo de relevo ha empezado a crecer.
Calendario orientativo (lo ajustamos a cómo responde tu vello):
| Zona | Intervalo entre sesiones | Sesiones orientativas |
|---|---|---|
| Cara: labio, mentón, patillas | 4–6 semanas | 8–12 |
| Axilas e ingles | 6–8 semanas | 6–8 |
| Piernas y brazos | 8–10 semanas | 6–8 |
| Espalda, pecho y abdomen (hombre) | 6–10 semanas | 8–10 |
Al terminar el plan, lo habitual es una o dos sesiones al año de mantenimiento para el vello que «despierta» con el tiempo. No es un fallo: así funcionan los folículos y las hormonas a lo largo de la vida.
Los fototipos (escala de Fitzpatrick, del I al VI) describen cómo reacciona tu piel al sol: del I, muy clara y que siempre se quema, al VI, muy oscura y que no se quema. Cuanto más contraste hay entre un vello oscuro y una piel clara, más fácil lo tiene el láser. El diodo permite tratar también fototipos medios y oscuros con parámetros adaptados; lo que no cambia con ningún ajuste es que el vello blanco, canoso o muy rubio apenas tiene pigmento y responde poco.
En mujeres y en hombres el mecanismo es el mismo, pero el punto de partida no. El vello masculino de espalda o pecho suele ser grueso y denso, y las hormonas siguen activando folículos con los años, así que conviene contar con alguna sesión más. En mujeres, el vello que aparece de golpe en mentón, cuello o abdomen puede tener un origen hormonal: en ese caso, primero lo valora tu médico o tu endocrino, y después podemos acompañar con láser.
Cada zona tiene su página con su forma de trabajar, sus cuidados y sus preguntas frecuentes:
Si quieres profundizar antes de venir, tienes la guía de sesiones, fototipos y cuidados, la comparativa diodo, IPL o alejandrita y cómo organizarte con el láser y el sol de Málaga.
Cuidados
Es normal notar
Tarifas orientativas 2025 con IVA incluido. Confirma el precio actual por WhatsApp.
| Láser de diodo (en Narumi usamos: diodo) | Luz pulsada intensa (IPL) | Láser de alejandrita | |
|---|---|---|---|
| Qué es | Láser de una sola longitud de onda que penetra a buena profundidad en la piel | Luz de espectro amplio filtrada; no es un láser | Láser de una sola longitud de onda, más corta que la del diodo |
| Fototipos en los que se suele usar | De pieles claras a oscuras, ajustando los parámetros | Sobre todo pieles claras con vello oscuro | Sobre todo pieles claras y medias |
| Vello en el que rinde más | Vello oscuro, de fino a grueso | Vello oscuro y grueso sobre piel clara | Vello oscuro, también el más fino |
| Sensación habitual | Calor y pinchazo breve; la refrigeración por contacto lo suaviza | Calor repartido en un área amplia; varía mucho según el equipo | Pinchazo más seco; suele usarse con aire frío o criógeno |
| Vello blanco, canoso o muy rubio | Responde poco | Responde poco | Responde poco |
| Ideal si buscas | Una opción versátil para casi todas las zonas y pieles | Tratar zonas amplias en pieles muy claras | Vello fino en pieles claras |
En Narumi Estética Avanzada & Bienestar, en la calle Cristo de la Epidemia, 33, en el centro de Málaga y a pocos minutos a pie de La Victoria, El Ejido y el centro histórico. Somos un centro de estética, no una clínica: trabajamos con láser de diodo de punta de zafiro refrigerada y Marta Fernández, especialista en estética avanzada con más de 15 años de experiencia, hace la valoración y cada sesión. Pide cita por WhatsApp o por teléfono.
Depende de la zona y de si eliges una zona suelta o un pack. Tienes los precios por sesión de cada zona y de los packs (ingles con axilas, piernas con pies, medio cuerpo y cuerpo entero) en la tabla de precios de esta página y en la página de tarifas. Cuando vas a tratar varias zonas, el pack suele salir más a cuenta. En la valoración te decimos qué combinación encaja contigo.
Como orientación, entre 6 y 10 sesiones en la mayoría de zonas, aunque depende de la zona, del grosor y del color del vello, de tu fototipo y de tus hormonas. Axilas y piernas suelen responder antes; la cara, la espalda masculina o el vello con componente hormonal pueden pedir más. Notarás menos vello y más fino de forma progresiva, y ajustamos el plan según cómo respondas.
Molesta, pero de forma tolerable. Cada disparo se nota como un calor breve o un pinchazo, parecido al chasquido de una goma elástica. La punta de zafiro refrigerada enfría la piel mientras trabajamos y hace la sesión más llevadera. Las zonas de vello denso y piel fina, como ingles o labio superior, se notan más al principio; según cae el vello, la sensación se suaviza. Si algo te molesta, ajustamos la energía.
Sí, siempre que la zona no esté bronceada ni reciba sol directo en los 15 días anteriores y posteriores a cada sesión. En Málaga es sencillo en zonas cubiertas, como ingles o axilas, y más delicado en piernas, cara o espalda. Lo ideal es empezar en otoño para llegar al verano con buena parte del trabajo hecho. Si ya estás morena, esperamos a que el bronceado baje.
Sí. El diodo es de las tecnologías que mejor se adaptan a fototipos medios y oscuros, porque permite ajustar la energía y la duración del disparo para que el calor se concentre en el vello y no en la piel. En pieles muy oscuras trabajamos con parámetros más prudentes y, si hace falta, con una prueba previa en una zona pequeña. Lo que sí descartamos siempre es la piel recién bronceada.
Poco. El láser necesita pigmento oscuro en el vello para convertir la luz en calor, y el vello blanco o canoso no lo tiene. En el rubio claro y en el pelirrojo la respuesta suele ser escasa o irregular. En la valoración miramos tu vello de cerca y, si no esperamos un resultado que merezca la pena, te lo decimos antes de empezar en lugar de venderte sesiones.
Sí. Muchos hombres tratan espalda, hombros, pecho, abdomen, cuello y nuca, o se perfilan la barba en el cuello y las mejillas. El vello masculino suele ser más grueso y denso: responde bien al diodo, aunque a menudo necesita alguna sesión más que el femenino y algo de mantenimiento con los años. Tienes los detalles en la página de depilación láser para hombre.
Durante el embarazo no realizamos depilación láser. Además, los cambios hormonales alteran el crecimiento del vello y las sesiones rendirían menos; lo retomamos después del parto. Si estás dando el pecho, coméntalo en la valoración: no tratamos la zona del pecho y, ante cualquier duda, te pediremos que lo consultes antes con tu médico o tu matrona.
No conviene prometerlo. Lo honesto es hablar de una reducción duradera y progresiva: tras el plan de sesiones, buena parte del vello tratado deja de crecer o vuelve mucho más fino y claro. Con el tiempo, los cambios hormonales, la edad o folículos que estaban dormidos pueden hacer aparecer vello nuevo, que se controla con una o dos sesiones de mantenimiento al año, según cada persona.
En la cara, cada 4–6 semanas; en axilas e ingles, cada 6–8; en piernas y espalda, cada 8–10, porque allí el vello se renueva más despacio. Adelantar la cita no acelera el resultado: el láser solo actúa sobre el vello que está en fase de crecimiento. Conforme avanzan las sesiones, el intervalo se alarga, porque el vello tarda cada vez más en volver.
Sí, y es lo recomendable. La cuchilla corta el vello en la superficie y deja la raíz en su sitio, que es justo lo que el láser necesita para actuar en la siguiente sesión. Lo que debes evitar desde que empiezas son la cera, las pinzas, el hilo y la depiladora eléctrica, porque arrancan el vello. Rasura la zona el día antes de venir; si se te olvida, lo hacemos en cabina.
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Redactado y revisado por Marta Fernández · Última revisión:
Fuentes: Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV): información sobre fototipos y fotoprotección · Escala de fototipos cutáneos de Fitzpatrick (clasificación descriptiva de la respuesta de la piel al sol)
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